miércoles, 22 de diciembre de 2010

7

Amo que me mires en clase, en momentos prohibidos
Que me mires en el pasillo, que me pilles mirandote. Que nuetros ojos coincidan y se cacen mutuamente cuando estaban al acecho.
Me encantan los simples hechos, los pequeños gestos.
Esa (L) pintada en mi estuche, esas firmas, esas iniciales que tanto significan.
Esas tonterías que nos hacen reír.  Estoy loca por ti.
Se me para el tiempo, se paraliza el mundo, todo deja de transcurrir cuando veo tus ojos. Se me corta la respiración, me da vueltas el corazón, me dan pinchazos en el estómago, y un enorme volcán en mi interior quiere erupcionar con dos palabras: Te quiero.
Te quiero! Ven y cógeme, abrázame, acariciame, mírame, bésame, soy toda tuya!. Mírame a los ojos porque en este mundo no hay cosa que ame más.
Y sigo imaginamdome a tu lado paseando cogidos de la mano una tarde de invierno, con una fina capa de nieve y sintiendo el frio en la cara. Que de repente nos paremos. Que  pongas tu mano en mi cintura. Que me mires y sin más, me beses. Que tu piel siempre caliente me roce, que cerremos los ojos, haciendo en ese beso nuestro propio mundo, sin nadie más en él. Que sea todo perfecto. Que me quieras. Que me quieras mucho.
Que los pequeños gestos se transforman en inmensos sentimientos que vas creando en mi.
Que me atonto si te veo. Que me atonto si me miras. Que me atontas, y que te quiero, y quiero que me atontes mucho tiempo.
Tequiero amor.

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